miércoles 1 de diciembre de 2010

PAPEL CON CACA

Como fue primera plana en los diarios, hubo un escándalo terrible que todavía, a pesar de que ya pasaron dos semanas, sigue latente como el primer día. El Trébol que se llena de hormigas obreras,  todos los días, cundido como mierda con moscas, de olores, humores, sonidos y pasos. No cambia.

La tierra del Trébol tiene ese color orín que relampaguea de brillante con el sol del medio día, también tiene su fétido olor que ondea como picapica en carnaval.

Finalmente el hartazgo hizo mella en aquellos a quienes le mean las canillas diariamente. Nada como un chorro de meados bien caliente.

Mucho macho miando- declaro una “presunta transeúnte”.  El serote que perdió el miembro amado, quedó de escarmiento- volvió a declarar la dicha.

Un árbol de esos, enraizados, tristes y flacos pero vivos, se levantó como un gigante. Se le vió entonces la forma de sus brazos y unas manos grandes  huesudas y lampiñas de hojas que apretaron con fuerza al “macho” por el miembro mientras meaba tranquilo, dibujando círculos y espirales con un chorro amarillo y humeante, el gigante le hizo pegar sendo grito desgarrador.

No habló, ni hizo falta. Solo le dio el tremendo susto al “macho”, lo sacudió como se sacude un trapo sucio y luego lo tiró como papel con caca. 

A ver si así se acaba la pestilencia.

4 comentarios:

  1. Muy buena crítica Lesolua. Saludos!

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  2. Hola vos, paso dejando testimonio de mi paso por tu blog, para que ya no me digas que nunca comento...
    césar.

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  3. Gracias por estar!
    Ojo con los árboles jajaja

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